sistemas calefacciónel certificado de eficiencia energética

Desde Europa apostaron por un consumo energético eficiente, y lo hicieron en un primer momento a través de la Directiva 2002/91/CE. Con esta directiva se trasladaban una serie de exigencias en referencia a la certificación energética de los edificios de la Comunidad Europea, que España adoptó a través del Real Decreto 47/2007. Pero posteriormente la directiva europea antes mencionada fue modificada a través de la Directiva 2010/31/UE que en España se transpuso a través del Real Decreto 235/2013 de 5 de abril. Con esta normativa se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios que entró en vigor el 1 de junio de 2013.

Con esta normativa y a partir del 1 de junio de 2013 cualquier propietario que quiera vender o alquilar su inmueble deberá tener un certificado de eficiencia energética del edificio y tendrá que ser presentado en el momento de la operación, será una parte más del contrato de compraventa o alquiler.

Pero, ¿en qué consiste la calificación energética? Se trata de un cálculo de la energía que sería necesaria para cubrir la demanda energética del edificio o de la vivienda en una situación normal de funcionamiento. Este sistema de calificación se basa en una escala de colores y letras, de modo que la letra A (calificación más alta) es un edificio más eficiente según consumo y emisiones y la letra G es un inmueble menos eficiente energéticamente. Sirve para conocer el gasto energético de la vivienda y las posibilidades que hay para poder reducirlos, es decir, es un punto de referencia para encaminar el ahorro del consumo energético.

La certificación consiste en la obtención del propio certificado que contiene la verificación de la calificación energética (también incluye datos técnicos sobre la vivienda y sobre otras especificaciones energéticas del edificio) y la etiqueta de eficiencia energética correspondiente (que se obtiene a partir de una certificación positiva) que va desde la A (inmueble más eficiente) a la G (inmueble menos eficiente). Se otorga una calificación según el consumo de energía y otra por las emisiones de dióxido de carbono.

Solo hay 645.359 viviendas certificadas

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo, junto con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y el Ministerio de Fomento en junio llevaron a cabo un informe sobre el Estado de la Certificación Energética de los Edificios para evaluar qué cantidad de edificios tienen el certificado de eficiencia energética un año después de la implantación de la normativa que obliga a dicha certificación.

Las conclusiones son que únicamente 645.359 viviendas cuentan con el certificado. Aquellos sujetos que no cumplan con la normativa vigente, pueden enfrentarse a multas cuyo importe varía en función del tipo de infracción. Para infracciones leves, la multa oscilará entre los 300 y los 600 euros, para las infracciones graves, la multa será de 601 a 1.000 euros, mientras que las infracciones muy graves tendrán una multa que irá desde los 1.001 euros hasta los 6.000.