sistemas calefacciónSistemas de calefacción para una casa

– Sistema de caldera de gas con radiadores de agua: la caldera de gas (gas natural, propano o gasóleo) puede ser individual o colectiva. Este sistema es relativamente barato, eficiente y cómodo, especialmente en el caso de las viviendas adonde llega el gas ciudad (gas natural canalizado), lo que lo ha convertido en el sistema más habitual en las viviendas españolas.

Los sistemas de distribución de calor más habituales para las calderas son: radiadores, que intercambian el calor entre el agua caliente y el espacio que se va a calentar, y suelo radiante, que es un sistema de tubos que se colocan por debajo del suelo por lo que circula el agua caliente y usa el suelo como emisor de calor. Este último sistema no necesita temperaturas del agua tan elevadas y distribuye homogéneamente el calor, por lo que es más eficiente.

Tipos de calderas, con el rendimiento y ahorro que pueden producir:

Caldera convencional

Las calderas convencionales alcanzan un rendimiento del 90%.

  • Ventajas de las calderas convencionales: aportan calor y son aptas también para la producción de ACS (agua caliente sanitaria). Su vida útil está entre los 15 y los 20 años.
  • Inconvenientes: operan a temperaturas muy elevadas y eso aumenta el consumo de combustible.

Según su combustión pueden ser:

  1. Atmosféricas: realizan la combustión con el aire de la estancia en donde están ubicadas. Estas calderas dejaron de venderse en 2010 por no tener salida de humos controlada.
  2. Estancas: la admisión de aire y evacuación de los gases se realiza en una cámara cerrada, sin contacto con la estancia en donde está ubicada. Rinden más que las anteriores.
  3. Modulación automática de la llama: minimizan los arranques y paradas de la caldera y regulan el nivel de la llama a las necesidades reales por lo que ahorran energía.

Caldera de baja temperatura

Las calderas de baja temperatura funcionan igual que una caldera convencional, pero a temperaturas menores,entre 35 ºC y 45 ºC. Estas calderas son estancas y además tienen rendimientos más altos que las convencionales pudiendo llegar a 95%.

  • Ventajas: Alto rendimiento. Pueden ahorrar un 25% con respecto a una caldera convencional. También generan agua caliente (ACS) y pueden regular la temperatura en función de la demanda energética.
  • Inconvenientes: Pueden producir condensación. Son más caras que las convencionales y necesitan radiadores con mayor superficie de intercambio.

Caldera de condensación

Las calderas de condensación son calderas estancas y tienen el mismo funcionamiento que las calderas de baja temperatura, pero son capaces de aprovechar el calor o la energía de los gases de escape, pudiendo llegar a unos rendimientos superiores de hasta 109%. Son las calderas más eficientes del mercado. Son capaces de regular la temperatura en función de la demanda energética.

  • Ventajas: Pueden producir ahorros mayores al 25% con respecto a una caldera convencional. Se utilizan también para la producción de ACS. Pueden regular la temperatura en función de la demanda energética y son aptas para sistemas centralizados. Son las calderas más eficientes que puedes encontrar en el mercado.
  • Inconvenientes: Alta inversión en comparación con las convencionales. Si se usa con radiadores es conveniente que estos tengan mayor superficie de intercambio que con las calderas convencionales.

En aquellas viviendas (principalmente casas unifamiliares) adonde no llegue el gas ciudad, la mejor opción será probablemente una de las siguientes:

– Sistema de caldera de biomasa con radiadores de agua: su funcionamiento es similar al de los sistemas de caldera de gas, pero utilizando combustibles orgánicos (leña, pellets, astillas…) como fuente de energía. Es un combustible más barato que el gas, pero la caldera en sí es más cara.

– Bomba de calor: usadas inicialmente para aire acondicionado, hoy en día abundan las de doble función, que sirven tanto para calentar la casa (en invierno) como para refrigerarla (en verano). Te permiten pues arreglar las dos necesidades con un solo sistema. Es además muy eficiente energéticamente (especialmente bombas de calor con inverter), su consumo es el más reducido (la mitad que una caldera de gas natural). Su instalación sin embargo es algo cara si hay que canalizar el aire a diversas estancias. Básicamente hay dos tipos de bombas según de donde toman el calor (o el frío): bombas de calor de aire y bombas de calor geotérmicas. Estas últimas son las de mayor eficiencia energética, pero también es mayor su coste de instalación.

– Sistema por suelo radiante: su instalación es más cara que otros sistemas, pero evitas tener radiadores (o bien fancoils) por toda la casa ya que el calor se transmite desde el suelo. Es algo lento, tarda unas horas en calentar la vivienda. La fuente de calor puede ser una caldera o una bomba de calor, pero también se puede usar un sistema de energía solar (placas fotovoltaicas).

– Radiadores eléctricos: los hay móviles con ruedas (los típicos radiadores de aceite que enchufas en cualquier lado), o fijos que se colocan en la pared (consumo más barato si tienen acumulador). Son fáciles de instalar, pero al funcionar con electricidad su consumo es mayor que otros sistemas, por lo que no son recomendables en regiones con inviernos fríos.

– Estufas de leña o de pellets: combustible barato y ecológico.Suele tener también una función ornamental (con el fuego a la vista particularmente en las llamadas estufas insertables o chimeneas-hogar), aunque requiere retirar regularmente los residuos que genera (cenizas). Estas estufas de biomasa (ya sean estufas de pellets, de leña o de algún otro combustible orgánico) pueden usarse para calentar solo el salón o bien -con un modelo más potente- toda la casa (mediante canalización del aire a las distintas habitaciones).